Templado: «No voy a traer más papeles por fantásticas confabulaciones»

Julián Pérez-Templado

 

A los sumideros de la ciudad por debajo de la  justiciera selva trotan ponis obstinados tras un cruce racial

Sorprendida haciendo sexo oral en Cabo Palos

Donde Nunca fue Siempre crece la hierba y hojas que olvidan caer

Muuh!, musitó la vaca

Ding dong, Ding dong son cosas del furtivo amor

Con una lámpara parpadeante

descubren un camino hacia arriba

Los idus que nunca  fueron

fabulosas confabulaciones

para caminar hacia abajo

Algunos creen en milagros y

encuentran en el bombo de Manolo

una tragedia de Eurípides sobre todo  lo perdido

junto a los hoyuelos de Lesbia

la fragilidad de volar en una casa sin ventanas

Bajo un árbol solitario imagino la lejanía

Los quizás que esquivan ahora

Las promesas inhabitables que ofrece una justicia sin puertas

Donde Nunca es Siempre, crece la hierba

Tengo el corazón contento y el día cansado como un gato de cartón.